Después del nacimiento de un bebé pueden aparecer cambios emocionales que van desde una tristeza pasajera hasta trastornos de salud mental que requieren tratamiento. Entre ellos están la depresión posparto y, con mucha menor frecuencia, la psicosis posparto.

Aunque ambas pueden aparecer después del parto, no son lo mismo. La principal diferencia está en que la psicosis puede provocar una pérdida de contacto con la realidad y constituye una emergencia psiquiátrica.

El doctor Luis Merlo Chaves, decano de Medicina de la Universidad de Las Américas (UDLA) y especialista en neurociencias y psicología de la salud mental, explica que la psicosis posparto provoca una alteración grave en la percepción del entorno.

“Es una condición relativamente rara. Normalmente, en la estadística mundial se observa que puede ser tan frecuente como uno a dos casos de posparto por cada 1 000 nacimientos”, señala.

El peso progresivo de la depresión posparto

La depresión clínica tras el parto no aparece de la noche a la mañana; es un trastorno que se desarrolla durante las semanas y meses posteriores al nacimiento. Las madres que la padecen experimentan una tristeza persistente, ansiedad aguda, sentimientos de culpa y una gran dificultad para establecer un vínculo emocional con su bebé.

Merlo detalla que la depresión posparto viene acompañada de «una sensación de aislamiento, de impotencia […] una sensación como de aplanamiento donde el mundo es más gris». Aunque la paciente sufre profundamente, conserva la conexión con la realidad y suele estar consciente de que necesita ayuda para superar sus alteraciones de sueño y los pensamientos intrusivos.

Psicosis posparto: Una ruptura súbita con la realidad

A diferencia de la depresión, la psicosis posparto es una condición rara —afecta a una o dos de cada mil mujeres— pero de aparición muy rápida, manifestándose generalmente dentro de las primeras dos a cuatro semanas tras el parto. Su principal característica es la pérdida absoluta de la introspección.

«En el momento en que la psicosis está brotada, la paciente pierde esa conexión con lo que es la realidad […] incluso podría ser que no se acuerde que tiene un bebé o no reconozca que es suyo», advierte el doctor Merlo.

Al no darse cuenta de que está enferma, es el círculo familiar quien debe identificar las señales de alerta:

Atención inmediata y factores de riesgo

El riesgo de desarrollar psicosis aumenta drásticamente en mujeres con antecedentes de trastorno bipolar o episodios previos de psicosis. Ante la aparición de confusión intensa o comportamiento desorganizado, la familia no debe esperar a que los síntomas cedan solos. El Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH) califica esto como una urgencia que exige atención hospitalaria inmediata para proteger la integridad de la madre y el neonato.

«Estos no son temas que se cursan simplemente con un tema de buena voluntad, con ganas», enfatiza Merlo.

CaracterísticaDepresión pospartoPsicosis posparto
DesarrolloProgresivo, semanas o meses después del parto.Súbito, usualmente en las primeras cuatro semanas.
Conexión mentalMantiene contacto con la realidad, aunque el mundo «se vea gris».Desconexión total; posibles delirios, alucinaciones y desorientación.
IntrospecciónLa madre reconoce su sufrimiento y que necesita apoyo.No es consciente de su enfermedad; depende de la observación de terceros.
Nivel de urgenciaRequiere evaluación médica y seguimiento psicológico.Emergencia psiquiátrica; exige traslado inmediato a un hospital.

La depresión posparto y la psicosis posparto son condiciones diferentes, pero ambas requieren atención profesional cuando aparecen síntomas que afectan el bienestar de la madre o su capacidad para desenvolverse.

Buscar tratamiento oportuno, ya sea terapia para la depresión o estabilización farmacológica para la psicosis, no significa que una madre haya fallado. Es una parte del cuidado de su salud y de la de su bebé.

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