En un operativo que sacudió las calles del cantón Riobamba, la Policía Nacional, en colaboración estrecha con la Fiscalía General del Estado, logró la captura de tres presuntos estafadores que operaban con falsos ofrecimientos de créditos fáciles y bajos intereses. La acción policial, ejecutada en el concurrido circuito Shopping, evidencia una vez más el compromiso de las autoridades por proteger a la ciudadanía de los delitos financieros que afectan a cientos de familias.
Según las investigaciones preliminares, estos delincuentes -identificados como Jorge L., Divany M. y Wally J.- se aprovechaban de la confianza de las víctimas, ofreciéndoles créditos con condiciones aparentemente favorables. La modalidad consistía en solicitar depósitos de dinero bajo el pretexto de encajes o garantías, prometiendo entregas inmediatas de los préstamos. Sin embargo, tras recibir el dinero, los supuestos créditos nunca llegaban, dejando a las víctimas en la incertidumbre y en la ruina económica.
El operativo permitió la incautación de elementos clave para la investigación: 125 dólares en efectivo, cuatro teléfonos celulares, documentación vinculada con las gestiones de créditos fraudulentos, una computadora portátil y un vehículo que, presuntamente, servía como medio de transporte para la banda.

Los indicios, que permanecen bajo resguardo en el Centro de Acopio de Indicios y Evidencias de la Policía Judicial de Chimborazo, serán fundamentales para fortalecer las investigaciones y proceder con las acciones legales correspondientes. Además, el vehículo fue trasladado a los patios de retención vehicular, en espera de futuras diligencias.
La Policía Nacional, en su constante lucha contra el delito, hizo un llamado a toda la ciudadanía para extremar precauciones al realizar trámites financieros, verificando la legalidad y la reputación de las instituciones o personas con las que se interactúa. Asimismo, instó a denunciar cualquier irregularidad ante las autoridades para evitar ser víctima de estos engaños que devastan vidas y generan desconfianza en la comunidad.
Este operativo demuestra que, aunque los delincuentes se esconden tras fachadas engañosas, la justicia y la colaboración entre las instituciones públicas siguen siendo la mejor defensa para proteger el bienestar de todos. La lucha contra la delincuencia financiera continúa, y la alerta debe ser permanente.
